Evolución histórica del coche

Existen muchas maneras de abordar la evolución del coche, pero en esta oportunidad nos vamos a orientar por las tres etapas que marcan sus mayores cambios, que son la de propulsión por vapor, por combustión, y el boom del momento, por electricidad.

Propulsión por vapor

El primer coche impulsado por un motor a vapor, fue de manos de Nicolas Joseph Cugnaut en el año 1769, como respuesta a su necesidad de trasladar cargas pesadas. Al año siguiente, construyó un segundo modelo, pero con mayor potencia.

Finalmente, en el año 1771 construyó una tercera máquina, la cual se puede apreciar en el Museo Nacional de la Técnica de París.

Partiendo de esta idea, en el año 1784, William Murdoch se encargó de construir un carro de propulsión a vapor, pero con la evidente mejora al incluir velocidades, volante y freno de mano.

Pero las mejoras no quedaron aquí, en el año 1838, Walter Hancock logró construir un carro de 4 plazas y era propulsado con vapor.

Sin embargo, a pesar de todas las ventajas que esta nueva maquinaria proporcionaba, uno de los mayores inconvenientes era el calentamiento de la caldera que proporciona el vapor, lo que llevó al coche a la siguiente etapa, una opción líquida.

Propulsión por combustión

En el año 1815, Josef Bozek construyó un coche con motor propulsado en aceite. Luego, en el año 1860, Etienne Lenoir patentó un vehículo con motor de combustión interna en dos tiempos, el cual era propulsado por gas de carbón.

Algunos años más tarde, Nikolaus Otto, en 1876, construyó el primer motor de 4 tiempos, el cual patentó.

En el año 1883, Siegfried Marcus, patentó el sistema que hizo funcionar un motor de combustión interna con el uso de gasolina. Posterior a eso, en el año 1885, Karl Benz logró construir el primer vehículo de gasolina, lo patentó en el 1886 e inició su producción en 1888.

Propulsión por electricidad

Entre los años 1832 y 1839, Robert Anderson inventó el primer vehículo eléctrico, el cual era propulsado por celdas eléctricas no recargables. Una máquina que brindaba muchas ventajas, iniciando por el hecho de ser más ligera que la de vapor y silenciosa.

Pero, al ser el primer diseño, presentaba un problema, y era la corta duración de las baterías que propulsaban el motor.

Este inconveniente se ha presentado no solo en el área automotriz, de hecho, muchas de las cerraduras eléctricas que recomienda cualquier cerrajero, presentaron esta misma falla en sus inicios, posteriormente, todo esto se ha ido solucionando.

Otros datos de interés

Para el siglo XX, hubo una gran producción de coches, y su desarrollo como medio de transporte generalizado, se dio por la evolución técnica, los fabricantes y por supuesto, la competitividad.

De hecho, estas mismas cualidades son las que han mantenido el interés de los usuarios en la adquisición de nuevos modelos de vehículos, con diseños cada vez más atractivos, con mayor potencia, más prácticos, más seguros y disminuyendo el nivel de contaminación en el mundo entero.

Ahora el cliente es más exigente, y los fabricantes hacen lo posible por cumplir sus expectativas.